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San Torcuato XIII, Madera tallada y policromada

Anónimo castellano-leonés

73,5 x 27 x 14 cm

Representación de un santo obispo sentado en su cátedra, con mitra y casulla roja propia de obispos mártires. Fue identificado como San Torcuato, motivo por el que fue adquirido por el pintor Julio Visconti, dada su estrecha vinculación con Guadix.  Su precario estado de conservación, ha perdido parte del soporte y de la policromía, no ensombrece el interés de la pieza.

Procede del ámbito castellano donde el avance de la reconquista, permitió la recuperación de las primitivas devociones a lo largo de la Edad Media.  La escultura debió pertenecer a un retablo,  ya que tiene la parte posterior sin tallar, debe considerarse como obra románica del siglo XIII, y de ascendencia castellano-leonesa, aunque resulta complejo pormenorizar en su origen.

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La talla resulta hierática y carente de movimiento y expresión, características propias de este periodo, con tratamiento de pliegues amplios y poco definidos. Es la policromía la que dota a la escultura de cierta singularidad gestual, definiendo de forma muy dibujística entre otros el contorno de los ojos u orejas.

Cultos como el de San Torcuato, Varón Apostólico, fueron frecuentes y generalizados en época visigótica y mozárabe. En Guadix, sin embargo, durante la época andalusí desapareció su memoria y culto, no volviendo hasta la Edad Moderna,  con la llegada de los Jesuitas a finales del siglo XVI,  cuando se recupera la memoria de San Torcuato y se reciben  sus reliquias procedentes del monasterio de San Salvador de Celanova (Orense), hasta donde se trasladaron sus restos en el siglo X, como cuenta la leyenda,  tras su martirio y sepultura en Acci siglos antes.

La figura de San Torcuato resulta fundamental para el cristianismo de estas tierras, como lo son las del resto de los Varones Apostólicos para la cristianización de otras zonas de Andalucía en época romana. De ahí la trascendencia de la recuperación de su memoria y culto tras la conquista, vinculando sus figuras al culto primitivo anterior a la llegada de los musulmanes en el siglo VIII. En este sentido la diócesis de Guadix cobra gran importancia al ser considerada como la diócesis más antigua de las tierras hispanas gracias a San Torcuato  su patrón.

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